La vida aquí puede enfadar bastante a veces...
Lo que más me enfada de Londres es que cada vez que quieres coger el tren te tienes que poner en primera fila, contamos con que el metro está masificado de gente, pero...por dios! dejen salir antes de entrar! y si vas a entrar procura no empujar, vale? es muy desagradable...
Luego entras en el tren y la gente es muy tonta, todos se ponen en la puerta pudiéndose quitar, y es que por mas que lo pienso no lo entiendo.
Mind the gap, más vale que escuches eso antes de bajarte del tren porque los gap son increibles!
Cuando vas a subir las escaleras mécanicas gigantes, los usuarios se ponen en la derecha, bien, pero que hay si subes un poquito más para no tener que hacer una cola kilométrica en el comienzo de las escaleras?
My goodness!
Lo más increíble del metro que nadie mira a nadie, excepto si van turistas y se quedan mirando fijamente a esa chica que lleva las medias rotas (rollo vintage), el pelo rosa y ropa de segunda mano, y se escucha un comentario del tipo de: -has visto a esa con las medias rotas?
Tened cuidado por Londres mucha gente entiende español!
Lo que más me fascina es cuando coges el tren por las mañanas y lo único que se escucha son los pasos de la gente, núnca jamás he subido unas escaleras tan largas con un silencio tan profundo. Me quito los auriculares del Ipod y sigo flipando con ese silencio atroz.
Todo el mundo en Londres va con su Ipod, recuerdo que años atrás, cuando los Apple en España no eran como ahora, que los regala Movistar, veía muchísmos cables blancos colgando de las orejas de la gente. Pues bien, ahora es el doble, añadiendo también a las Blackberry que si no tienes una, no estás "in".
También los cortes los fines de semana que aprovechan para hacer obras, eso si, te ponen un autobús para remplazar el servicio cortado, pero claro, si vas a tomar la district line, asegurate de que no hay obras, porque puedes llegar tarde al trabajo!
Me encanta Londres, me encanta la gente, me encanta mirar, pero odio el metro!
1 comentario:
Miralo por el lado bueno. Ahora que vas en metro y no en coche no contribuyes a la emisión de CO2!
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